viernes, 12 de marzo de 2010

MEMORIA

SERGIO Y RAQUEL
Hace 21 años que la justicia aún no se cubrió los ojos

sueños nobles

con aromas de campo
nos despedimos
aromas de campo
y aire puro
con sueños plenos
como el viento
sueños plenos
y amor de juventud

con caprichos nobles
como las viñas
caprichos nobles
y perdones sinceros
con paseos de domingos
como el,ocaso
paseos de domingos
y charlas risueñas

con mañanas de escuelas
como el lucero
mañana s de escuelas
y tardes de plaza
con besos inocentes
como el rocío
besos iunocentes
y templados abrazos

con libertades únicas
como el tiempo
libertades únicas
y peligros al acecho
con realidades tenebrosas
como la envidia
realizades tenebrosas
y verdugos miserables

con cobardes justicieros
como la impunidad
cobardes justicieros
y servidores cómplices
con padres sin consuelos
como la impotencia
padres sin consuelo
y sin sosiego

con balazos en el cuerpo
nos despedimos
balazos en el cuerpo
y en los sueños
con aromas de campo
nos despedimos
aromas de campo
y aire limpio

domingo, 14 de febrero de 2010

Historias: "Este penal no se patea"

"Este penal, en Ataliva, no se patea"

Un penal sobre la hora es cosa seria. Hasta un pueblo pacífico y campechano como Ataliva Roca puede alterarse y perder la calma por algo así. Que lo diga si no el árbitro que dirigió aquel histórico Pampero-Penales.
MARIO VEGA
El sol caía lentamente en la tarde del domingo. En la cancha de Ataliva Roca, el equipo de fútbol local, Pampero, se debatía en procura de un empate que no llegaba, y la gente afuera empujaba impaciente a sus jugadores para que fueran en procura del arco rival. Es que el Deportivo Penales ganaba 1 a 0, pero era su arquero el que defendía como un león la diferencia. "El Ruso" Alejandro Eberhardt se estiraba de palo a palo y salvaba en el ángulo imposible; o se tiraba a los pies del delantero que llegaba para fusilarlo. Pero el 1 a 0 estaba allí, inconmovible, inmodificable.
Faltaba poco, y cuando parecía que la valla carcelera caía, la salvada providencial, el cruce oportuno de un defensor, y hasta algún remate en el palo le decía no a las aspiraciones del local. Había un enorme entusiasmo en ese más de medio millar de personas que se agolpaba, la nariz contra el alambre.
¿Era una tarde de los primeros años de los '70? Ha pasado mucho tiempo y no es fácil recordar, pero algunos detalles permanecen invictos en la memoria. Va llegando el minuto 90 y el "Gringo" Bongiovanni, aprovechando su velocidad y el adelantamiento de las líneas defensivas de Pampero, se va hacia el gol. Pero un defensor alcanza a cruzarse en la jugada y tapa el remate. Juan Carlos Gamba, "El Pelado", con la número 4 en la espalda llegó al cruce y todos respiran... Pero algo pasa.

¿Penal, dónde?
El árbitro viene corriendo desde lejos y marca penal. ¿Penal, de dónde? El petiso hombre de negro, también pelado, se señala el antebrazo. "Penal, el defensor tapó el remate con su brazo. Es penal". Si el estadio estaba que ardía ni que hablar ante esa decisión arbitral. Se lo quieren comer al referí, le gritan de todo, y hasta algunas mujeres detrás del arco lo insultan de arriba abajo, pero el hombre impertérrito señala los 12 pasos.
"El Pelado" Gamba no lo puede creer. "¿Pero qué me cobrás, si me dio en el pecho?, ¿estás loco?". Se adueña de la pelota tomándola entre sus brazos, mientras el referí estira los suyos para pedírsela. "No te la doy, que penal ni que penal", le dice el jugador.
La escena ya es tragicómica: los dos "pelados" se disputan la pelota. Que sí, que no, que sí, que no... Forcejean un poco y el juez logra hacerse de la redonda. Penal y roja para el otro "Pelado", para Gamba.
La gente se vuelve loca, se cuelga del alambrado, quiere ingresar a la cancha y hacer justicia por propia mano. Los jugadores de Penales permanecen en un rincón sin participar, hasta que parece volver la calma.

Bronca.
Hay que reanudar el juego. El público se agolpa sobre el arco norte de la cancha de Pampero para seguir lo que está pasando. Hay mucha bronca, mucha decepción, y un destinatario de tanta ira: el referí.
Minuto 90. Penal. El arquero, Tachi Montigni, se para en medio de su arco; el delantero, el mismo de la corrida y el remate, el "Gringo" Bongiovanni ya está frente a la pelota. ¿Qué irá a pasar? El Tachi es bueno y está tranquilo, pero el "Gringo" le pega con un fierro. Seguro que le va a querer levantar el arco.
Hay una formidable gritería, un enorme bullicio, pero todo se va acomodando como para que se ejecute la pena máxima. Los insultos se van atenuando y dan paso a una tensa expectativa. La gente está como aguardando el final de la saga para "actuar", y no es muy difícil adivinar lo que puede pasar cuando termine el partido.
Todo está listo. El arquero parado sobre la línea, el ejecutante frente a la pelota ya dispuesta en el punto del penal, el referí a un costado tomando las últimas providencias... Pero algo pasa. Se hace un silencio, la multitud calla. Sí, algo pasa...

El atildado señor.
De entre los dos bancos de suplentes, desde el portón que habilita el paso de los protagonistas hacia la cancha, un señor, atildado, pantalón claro, pulóver verde agua y mocasines, camina casi tranquilamente. Ha ingresado en la cancha y transita los 50 metros desde el "túnel" -no había túnel- y se dirige donde todo está por decidirse. El árbitro ya tomó cuenta de su presencia y lo observa. El arquero mira hacia el intruso, el delantero manos en jarra espera a ver qué sucede... El hombre sigue caminando y todo el mundo lo mira. Ahora es el centro de atención.
"Es Ochoa. Sí, es Ochoa", confirma alguien del público. Ochoa llega al "escenario del crimen" y se planta ante los protagonistas. Se para frente a la pelota y la levanta con sus manos, la coloca bajo uno de sus brazos y dice una frase que todavía se recuerda: "Este penal, aquí en Ataliva, no se patea". Tan parsimoniosamente como entró se lleva el balón y sale por el mismo lugar por el que había ingresado. "Este penal en Ataliva, no se patea".
El intendente del pueblo ha determinado que no habrá penal, ni habrá gol, ni habrá final del partido, por lo menos en los términos convencionales.

Corrida y planazo.
Pero no sería todo. El portón quedó abierto y la gente comienza a entrar. Primero son decenas, pero después pasan el centenar. Y tienen un objetivo. Darle "su merecido" al árbitro. El pobre "pelado" no sabe qué hacer. Corre a protegerse detrás del arco norte, y tiene suerte, porque no lo cercan. La gente lo corre pero como si fuera un reguero de hormigas, unos detrás de otros pero sin cortarle el paso. El "pelado" corre hacia el arco sur, y dispara los 100 metros superando la marca de Ben Johnson. Vuelve a meterse detrás de las redes, parece que lo van a alcanzar, pero ve que alguien le hace una seña desde el portón de entrada y allá va, superando su propia marca en la desesperación. Está a salvo ¿A salvo? El "Paisano" Pataccini, más grandote que un ropero, lo está esperando. El planazo en la frente "lo clava" en el piso al pobre petiso, y ahora sí, le pegan todos. Es una gran pateadura y lo golpean hasta las mujeres hasta que, al fin, la policía interviene, lo separa y se lo lleva.
Fue 1 a 0 nomás, pero ese penal en Ataliva no se pateó. La autoridad municipal se había impuesto, aunque la paliza al referí fue tal que, según cuentan, tuvo que viajar parado buena parte de su regreso en tren a Buenos Aires. Dicen que ni sentarse podía.

En la prensa.
Eran, claro, otros tiempos. No había internet, las comunicaciones eran difíciles hasta telefónicamente, y los medios de comunicación se arreglaban de otra manera. Era común que en los pueblos el corresponsal de los diarios capitalinos fuera alguien que ejerciera la docencia en la escuela del lugar. En Ataliva quien cumplía esa tarea era un querido personaje: Egle René Díaz. Dueño de una bonhomía muy particular, Egle se llevaba bien con todo el mundo. Era maestro, y también oficiaba de corresponsal del desaparecido diario La Capital. No había en esos tiempos muchas informaciones de interés, y el fútbol de alguna manera era una buena posibilidad de que la localidad apareciera en algún suelto del periódico santarroseño. Pero la noticia se hizo esperar esa vez. Lo sucedido podía ser calificado de "grave", y por allí podía caberle una suspensión al club del pueblo, y también a varios de sus jugadores y dirigentes. Había que tratar la información de la mejor manera. Nada más que 45 kilómetros separan a Ataliva Roca de Santa Rosa, y aún así aunque parezca increíble las noticias tardaban bastante en llegar. Hoy alcanzarían minutos para que todo trascendiera y se magnificara. Varios días después del partido, algo así como el jueves de la semana siguiente, un recuadrito decía en La Capital: "Perdió Pampero 1 a 0". La crónica eran unas pocas líneas en las que se mencionaba el amplio dominio del equipo local, que no le alcanzó para llegar al empate. Al final, como al pasar, se señalaba que algunos pequeños incidentes fueron "controlados" y no llegaron a mayores. El pelado referí, si aún vive, debe recordar todavía con mucha angustia los momentos que pasó aquella tarde.

Fuente: diario "La Arena" 14/02/2010




sábado, 13 de febrero de 2010

Códigos




Ok tsper
no trds
mi mail es....
q hcs hy
tkm.
códigos del
humano de hoy(MMX)
yo no quiero eso
no me gusta
no veo miradas
no veo sonrisas
una pareja,
caminan
van de la mano...
de su celu
miran la pantallita
no hay caricias
ni abrazos
yo no quiero eso
prefiero los encuentros
a escondidas
abrazos clandestinos
besos robados...o no
están juntos
pero no se ven
hay contactos
no caricias
hay créditos
no confianza
yo no quiero eso
en lugar de
mirar la pantallita
y poner tequiero.com
prefiero mirarte
a los ojos y decir
te quiero




Carrera cuatro refugios



Allá por diciembre de 2007 caminando por las calles de Bariloche con un grupo de alumnos de 7º grado de las Esc. 212 de Río Colorado, al pasar por frente al Club Andino una pancarta proponía el desafío de correr esa carrera, la cuatro refugios. Al instante esa propuesta se internalizó en mi y me propuse hacer el intento, así que la del 2008 fue la primera y el objetivo era llegar, la del 2009 mejorar lo hecho en la anterior y bueno acá estamos preparándonos para la del 27 y 28 de febrero próximos.

Refugios de amigos

Refugios

que cobijan desafíos,

senderos

que proponen destinos,

piedras

que reflejan tiempos,

raíces

que sostienen historias,

arroyos

que liberan frescura,

cascadas

que acarician formas,

lagunas

que guardan secretos,

lagos

que sosiegan ímpetus,

valles

que amparan nubes,

caídas

que fortalecen espíritus,

montañas

que custodian vidas,

lluvias

que fecundan encuentros,

vientos

que transportan voces,

miradas

que sugieren amigos,

sonrisas

que invitan regresos.

Mas info: www.clubandino.org/carrera4refugios

lunes, 1 de febrero de 2010

Alguna vez

alguna vez
sentistes el aroma que brota
de los montes del Caleu Caleu,
o del Lihuel Calel
o del Pichi Mahuida
después de la lluvia?
alguna vez
pudiste apreciar
un amanecer o un atardecer
por esos campos?
o te paraste
sobre algunas de sus lomadas
a contemplar su inmensidad?
alguna vez
caminaste en pleno verano
cuando antú
calienta todo
y entre el monte
no hay señales de vida?
alguna vez
soportaste el pampero
queriendo arrasar todo?
o caminaste una noche
de invierno
sintiendo su caricia de hielo?
en esos y otros momentos
el monte cuenta cosas
trae voces
de antes
cuenta sucesos
injusticias
tristezas, alegrías
historias de amor
eso si las cuenta
a su manera
a mi me enseñó eso
también a guardar para siempre
secretos...
que ya no son.










domingo, 31 de enero de 2010

Historias


El gran "Zabalita"

El 24 de enero pasado se cumplieron 27 años del fallecimiento del mítico Juan Carlos Zabala apodado el "ñandú criollo".
Nació en Rosario el 11 de octubre de 1911, quedó huérfano siendo niño, se crió en el reformatorio Marcos Paz, allí aprendió a correr largas distancias enseñado por Alejandro Stirling. Ganador de gran cantidad de carreras, alcanzando la gloria el 7 de agosto de 1932 al ganar la maratón olímpica de Los Ángeles.

miércoles, 27 de enero de 2010

Viajeros

Foto: de Nilda Olondriz (R. Colorado)
se van, todos se van

se van los días, las noches

se va el sol, la luna

también el viento se va

se van, todos se van

se va la savia con ella las hojas

las flores,

los pájaros se van

se van, todos se van,

se van los amigos

los padres, los hijos

los desconocidos,

todos se van

vos también te vas

pero...sabes?

ella se va

con vos

también algún día me iré

como único pasajero

de ella

de la

soledad

Un perfecto mal educado


"El asesinato es una de las bellas artes, hay crímenes prodigiosamente bellos, pero no hay que asesinar, no se lo recomiendo amigo lector. Porque uno empieza asesinando, pero después uno roba y uno va de mal en peor hasta que termina en un perfecto mal educado que no saluda a su vecino."

Fuente: Thomas de Quency- poeta inglés - 1820

martes, 26 de enero de 2010




como serán los atardeceres


donde te vayas


serán de tono pastel como tus ojos


serán esos rojizos


como tus labios,


y los amaneceres como serán


luminosos como el día que nos encontramos


o serán oscuros como tus silencios y dudas,


tal vez sean húmedos como nuestros cuerpos


abrazados


esos ocasos tendrán la visita del lucero de marzo


o será lucero de abril que acompaña el alba


llevando noticias mías,


donde te vayas quiero saber


no se si para verte


si para sentir esos nacientes y ponientes,


quizas también te sienta




NOS VISITÓ EL CHE

"... salen rumbo a Bahía Blanca y el 21 de enero de 1952 comienzan a atravesar la parte más árida de la República Argentina. Desde Bahía Blanca hasta los primeros contrafuertes de la Cordillera de Los Andes(...) el camino se desenvuelve dentro de un marco bastante monótono: médanos, pequeñas ondulaciones, grandes arenales y, en general una aridez bien marcada. En Río Colorado Ernesto sufre un fuerte ataque de asma. Choele Choel, Cipolletti fueron quedando atrás..."



Carta de Ernesto en viaje a Bariloche (sin fecha pero es de enero de 1952)
"...Querida vieja: ya se que están sin noticias mías(...) a poco de salir de Bahía Blanca, dos días, me dió un fiebrón de 40 grados que me tiró en la catrera de campaña durante todo el día, al siguiente pude tenerme en pie y fui a parar al hospital Regional de Choele Choel donde me curé en cuatro días...)

Fuente: libro: Mi hijo el Che, Ernesto Guevar Lynch






miércoles, 20 de enero de 2010

lunes, 18 de enero de 2010

Naturaleza







"La naturaleza, amigo mio, no necesita de usted, ni de mi, ni del ser humano. Todo lo que ve está destinado a perdurar, pero no para nosotros. Para nosotros desaparece apenas cerramos los ojos, como desparecen los sueños cuando despertamos" Paola Kaufmann















lunes, 11 de enero de 2010

Historia de hace 59 años

Autos que circulan sin patente

La Municipalidad adoptó una resolución por la cual fija un plazo de hasta el 22 de corriente para que aquellos vehículos y camiones que no poseen patente regularicen su situación.

Pasada esa fecha se tomarán las medidas necesarias solicitándose el concurso policial para impedir esta infracción a la Ordenanza

Fuente: Diario "La Región" 17 de enero de 1951









Foto: gentileza Familia Arzuaga-Terrón
Cuchillo Co